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La deshabituación tabáquica ayuda a mejorar los síntomas y a frenar el progreso de la EPOC

La principal causa de la Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC) es el consumo de tabaco. Por ello, para controlar la enfermedad es recomendable dejar de fumar, así como evitar la exposición al tabaco en los fumadores pasivos, ya que el 90% de las personas con EPOC son o han sido fumadoras. La deshabituación tabáquica ayuda a disminuir la mortalidad, mejorar los síntomas respiratorios y disminuir los ingresos hospitalarios. En este sentido, VitalAire subraya, a través del proyecto Inspira360 (una serie de contenidos audiovisuales dirigidos a pacientes con EPOC) la importancia de comprender mejor los distintos aspectos relacionados con su patología y su tratamiento, sin olvidar la importancia de mantener buenos hábitos de vida que les ayuden a mejorar su estado de salud.

La deshabituación tabáquica es el mejor tratamiento para controlar la EPOC, ya que el 90% de las personas que sufren esta patología son o han sido fumadoras

Según explican los expertos en uno de los vídeos que forma parte de Inspira360, el abandono del tabaco genera beneficios inmediatos en el paciente respiratorio, puesto que ayuda a mejorar la salud y la calidad de vida. Además, es fundamental que los pacientes con EPOC se vacunen frente a la gripe, neumonía y el Covid-19, para evitar infecciones respiratorias que agraven su situación. Por otro lado, mantener una alimentación equilibrada y realizar ejercicio físico son otros elementos fundamentales para evitar la progresión de la enfermedad.

Así, para ayudar a controlar los síntomas, como la disnea, es importante que los pacientes respiratorios sigan correctamente el tratamiento prescrito por su neumólogo. De esta manera, disminuirá la frecuencia y la gravedad de las exacerbaciones, aumentará la tolerancia al ejercicio e, incluso, ralentizará el avance de la enfermedad.

Es fundamental que los pacientes respiratorios se vacunen frente a la gripe, neumonía y Covid-19 para evitar infecciones respiratorias que agraven su situación

Por otra parte, algunos pacientes necesitan oxigenoterapia para conseguir recuperar las funciones normales, además de seguir con el tratamiento farmacológico, generalmente inhalado. En este sentido, se debe explicar a los pacientes el motivo por el cual tienen que empezar a usar oxígeno y los beneficios que implica para su salud. Concretamente, alivia los síntomas de disnea, mejora el sueño, la tolerancia al ejercicio, el nivel de alerta y la memoria, disminuye los ingresos hospitalarios, mejora la calidad de vida y aumenta la supervivencia. Su uso debe considerarse imprescindible durante el sueño, después de las comidas, al realizar esfuerzos y en casos de ansiedad o agitación.

El neumólogo prescribirá la modalidad de oxigenoterapia a utilizar, así como la posología necesaria según las necesidades de cada paciente. Igualmente, el especialista indicará la forma de administración, que puede ser con gafas nasales o con mascarilla de distintos tipos.

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