Pasar al contenido principal

Dr. Landete:“Con PIMA, los pacientes con apnea del sueño consiguen más de 6h de adherencia por noche”

La evolución de los pacientes con apnea del sueño depende de la adherencia al tratamiento. De hecho, se estima que casi el 30% de las personas afectadas no son adherentes. Por ello, con el objetivo de mejorar el cumplimiento terapéutico y la calidad de vida de estos pacientes, VitalAire ha puesto en marcha PIMA (Programa Individualizado de Mejora de la Adherencia), una iniciativa basada en la evidencia científica y que se caracteriza por la individualización del tratamiento.

En una entrevista a iSanidad, el Dr. Pedro Landete, neumólogo del Hospital Universitario de La Princesa, co-investigador principal de PIMA y profesor asociado de Medicina de la UAM, ha asegurado que, gracias a PIMA, la adherencia al tratamiento en apnea del sueño ha crecido notablemente hasta alcanzar más de seis horas y media por noche.

La adherencia al tratamiento en pacientes con apnea del sueño es clave para mejorar su calidad de vida

¿De qué forma PIMA repercute en la práctica diaria del profesional médico en lo referido a la gestión y al abordaje de los pacientes con apnea de sueño?

PIMA es un ensayo clínico que pretende entender y mejorar la adherencia los pacientes con apnea del sueño en horas y la comprensión de su enfermedad. Sabemos que el modelo de seguimiento actual quizás sea un poco erróneo porque vemos demasiadas veces a los pacientes, pero, a pesar de ello, no conseguimos mejorar el número de horas totales de tratamiento.

Por ello, PIMA era un ensayo que tenía como intención estratificar y diferenciar a cada perfil de paciente para poder darle el mejor seguimiento. Esto tiene más sentido ahora porque al final, la asistencia no presencial, las consultas telefónicas y el seguimiento remoto, quizás tenga un sentido muy bueno en la apnea del sueño, pero aún más en la situación de pandemia del Covid-19.

¿Qué experiencia se ha vivido en Madrid resultante de los ensayos clínicos?

En Madrid lo que hemos visto es que nuestros pacientes han entendido mejor este programa. Una de las fases iniciales de PIMA es la búsqueda del empoderamiento en la enfermedad del paciente, intentar que comprenda su enfermedad, entienda su tratamiento y cómo ha de hacerlo.

Entonces, en nuestro ensayo clínico lo que hemos visto es que la motivación, las encuestas de calidad de vida y explicar a los pacientes y darles las herramientas para mejorar su adherencia han hecho que mejore mucho el número de horas de tratamiento al día.

PIMA pretende estratificar y diferenciar cada perfil de paciente para darle el mejor seguimiento

¿Los pacientes suelen ser adherentes al tratamiento? ¿Por qué es importante que lo sean?

Efectivamente, el gran problema de la apnea del sueño es la adherencia al tratamiento. Sabemos, por los estudios publicados que hay, que el número de horas medio que se utiliza la CPAP es entre tres y cuatro. Pero también sabemos que el no realizar de manera adecuada el tratamiento de la apnea del sueño, esa pausa intermitente que genera, lleva un aumento de riesgo de eventos cardiovasculares a largo plazo, como infarto, arritmias, infartos cerebrales, etc.

Además, se ha visto que tiene una importante relación con el riesgo de desarrollar diabetes mellitus, que es una enfermedad muy importante; y también, cada vez más, el hígado graso no alcohólico, enfermedad secundaria a la obesidad. Por tanto, la adherencia es fundamental en la apnea de sueño, y este estudio lo que intentaba era mejorar ese número de horas y, efectivamente, así lo hemos conseguido.

Hemos pasado de aquellos controles que hacen la práctica habitual, que han realizado un número de horas con las publicaciones que hay, que es entre tres y cuatro horas; y en nuestro estudio hemos llegado a más de seis horas y media de adherencia por noche en el tratamiento. Con lo cual, no sólo el paciente va a estar más despierto durante el día y va a tener mejor calidad de vida, sino que además vamos a prevenir efectos cardiovasculares y metabólicos a medio y largo plazo.

Se ha pasado de una adherencia al tratamiento de tres-cuatro horas a una superior a las seis horas y media

¿Cuál es el perfil del paciente que se ha identificado a través de los ensayos clínicos?

Se ha visto lo que estábamos viendo cada vez más. Hace a lo mejor 5 o 10 años, la apnea del sueño era una enfermedad de gente por encima de 65 años, que tenían sobrepeso, pero que, sobre todo, eran varones mayores. Y lo que hemos visto es que, con todo lo que hemos aprendido, intentamos identificar más precozmente a aquellos que tengan apnea de sueño. Y, por tanto, lo que hemos visto es que han rejuvenecido, y más del 80% de nuestros pacientes tienen menos de 70 años. Con lo cual, el perfil de paciente ha cambiado.

También ha cambiado porque ahora hay más obesidad que antes y, por tanto, el colapso de la vía aérea superior puede aparecer antes. Por lo tanto, la sintomatología que ya hemos aprendido a reconocer mejor, no sólo por nosotros sino también por los pacientes y todo el personal sanitario, lo tratamos de una manera más precoz.

Más del 80% de los pacientes tienen menos de 70 años

¿De qué forma PIMA incrementa esta adherencia?

El objetivo fundamental PIMA es estratificar y definir qué perfil de paciente hay. Además, lo que hace es que, mediante una entrevista de motivación, se le explica al paciente en qué consiste la enfermedad, en qué consiste su tratamiento, para qué sirve… Y así identificamos cuáles tendrán alta adherencia, media adherencia o baja adherencia. Y todo esto, asociado al perfil de paciente (la edad que tiene, el nivel de estudios, la distancia que tiene del centro sanitario con nosotros, o el acceso que tiene a internet o a aplicaciones) genera un perfil de paciente que lo que nos hace es, darle ese empoderamiento al paciente para mejorar la adherencia.

Además, tiene otra cosa importante, y es que nunca estás en el mismo punto de estratificación; si tú estás en un baja adherencia, pero mejoras, cambiará tu perfil y, por tanto, tu seguimiento; pero si eres una persona que tiene alta adherencia, y por lo que sea, esa adherencia cae, no se pierde, sino que seguimos al paciente y lo cambiamos. Entonces, intensificamos su seguimiento. Por ejemplo, en los que tienen alta adherencia, el objetivo es que el paciente no venga con nosotros, sino que el paciente haga un seguimiento telefónico. Y si en el caso de que el paciente baje el número de horas que está utilizándolo pues es cuando introducimos la telemonitorización para ver qué está pasando y cómo podemos solucionarlo.

El objetivo fundamental de PIMA es estratificar y definir el perfil del paciente

¿Cuáles serán los siguientes pasos en el abordaje de esta patología crónica o cómo va a evolucionar el tratamiento y seguimiento de esta patología después de los resultados de PIMA?

Con el Covid-19, la apnea de sueño ha sufrido un importante varapalo porque al final se ha quedado en un segundo plano en la neumología. Es cierto que tiene como objetivo demostrar que las visitas presenciales, por ser visitas presenciales, quizás ya no tienen tanto sentido. Esa persona joven, como hemos dicho, que es el perfil predominante, que tiene un trabajo, que tiene una vida, no tiene porqué pararla para venir a la consulta para decirnos que está bien, sino que, si somos capaces de reconocer de manera telefónica que él está bien, se va a sentir respaldado y apoyado y, por tanto, va a mejorar el seguimiento y la adherencia.

Entonces, PIMA creo que viene para demostrar que hay que estratificar, hay que saber qué atención individualizada hay que darle a cada perfil de paciente para conseguir que todos estén motivados y mejoren su adherencia.

La atención individualizada mejora la adherencia al tratamiento

¿Qué hay que cambiar en el sistema para tener acceso a este servicio?

Tenemos que entender que nuestro modelo asistencial hasta el día de hoy está cambiando, y esto es importante porque dentro de todo lo que es el seguimiento del paciente, la calidad de vida y el confort, y que él se sienta integrado en el tratamiento de su enfermedad es importante.

Entonces, habrá que ajustar cómo tenemos entendidas las terapias respiratorias domiciliarias hasta este momento para intentar buscar modelos en los cuales el seguimiento no presencial, asociado al presencial, mejore la calidad de vida, la adherencia y, por tanto, prevenga comorbilidades y enfermedades a largo plazo.

Consulta la noticia en iSanidad.

Saber más acerca de